¿Tiene Google la clave?

Desde la popularización de los contenidos digitales en la red, la lucha de los poseedores del copyright contra las descargas ilegales ha sido tan dura como estéril.

Ni las acciones jurídicas, ni las campañas de sensibilización han tenido efecto alguno, y el resultado, como es lógico, ha sido un incremento del consumo de esos productos por vías irregulares, en lugar de las legalmente establecidas por sus propietarios.

Sin embargo, esta situación podría tener en breve un escenario muy distinto en vista de las medidas que Google está dispuesto a tomar ante las presiones recibidas por los creadores de este tipo de contenidos.

logo-google1-800x600Google piensa poner en marcha una modificación en su algoritmo, por el cual se penalizará a los sitios que reciban solicitudes de remover contenidos por infracción de copyright. A mayor número de solicitudes de eliminar esos contenidos, mayor sería dicha penalización.

Esto podría afectar de un modo muy directo al  porno, que se ha visto disminuido notablemente en el consumo de productos de pago por la imparable aparición y desarrollo de tubes y de sitios de descarga directa.

Estos suelen aparecer indexados en los primeros lugares del buscador en virtud de que, según fuentes de la compañía “la filosofía de Google es ofrecer al usuario la información que demanda, no luchar contra la piratería”

Sin embargo parece que la presión de los lobbys del cine y la música ha terminado por dar sus frutos, y Google por fin se dispone a adoptar una política “que favorezca el consumo de productos de sus legítimos propietarios, y no de ladrones”

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De cualquier modo, el asunto tiene ciertas complicaciones que no garantizan que la medida vaya a ser totalmente eficaz.

En primer lugar está el ya conocido oscurantismo de Google en cuanto a sus métodos de indexación, que no permite ejercer un control por parte de terceros de que estas acciones se lleven a cabo con éxito.

Y por otro, está el hecho de que otros servicios, legítimos, como Flickr o Youtube, puedan verse afectados por la medida, al darse la circunstancia de que un gran número de usuarios puedan subir contenido del cual no posean los derechos.

Sea cual sea el efecto de esta medida, no parece que la lucha contra las descargas ilegales vaya a llegar a su fín de un día para otro. Habrá que mantenerse a la expectativa.