Riley Goes Gonzo: la crítica

No me gusta hacer reviews de gonzo. Así de claro. El hecho de tener que escribir sobre una película en la que todo se basa en una serie de escenas de sexo me resulta especialmente pesado, tedioso y cansino, al punto de que en todos los años que llevo haciendo críticas para esta web, sólo una vez me metí de lleno en el tema.

No es que no me gusten este tipo de películas, ni mucho menos, sino que simplemente, por lo general, dan muy poco juego a la hora de profundizar sobre las mismas y se acaba cayendo en la repetición y la monotonía.

Pero hoy toca hacer de tripas corazón, “Riley Goes Gonzo” ha sido uno de los lanzamientos más esperados de los últimos tiempos y este juntaletras debe doblegarse ante el clamor popular que pide que hablemos de la rubia angelical y su primera aventura en las movedizas arenas del gonzo de la mano de Axel Braun.

Riley poster

Cinco escenas componen su sonado debut y en todas ellas está presente la protagonista del título. De esta manera nos encontramos con que Riley tiene material de sobra para tocar todos los palos posibles.

Empezando por un encuentro uno contra uno frente a su más que habitual partenaire Erik Everhard, en la que podríamos calificar como una escena bastante alejada de lo que entendemos aquí como gonzo.

El cuidado tratamiento de la imagen, unido al buen uso de la música incidental, la ausencia  de sexo cañero o de crudismo cinematográfico, hacen que en general esta apertura del film se encuentre más cercana a una escena de su anterior etapa de Digital Playground que a esa superación de límites personales que prometía Riley antes del rodaje.

Sensación que se ve acrecentada en el siguiente corte sexual del film, en el que ahora la ex chica DP protagoniza un tórrido trío junto a Ramón Nomar y Toni Ribas.

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Al igual que con Erik Everhard, la química es indudable y se nota que Riley ha escogido a los performers con los que más disfruta trabajando, pero nuevamente la escena se queda corta para lo que prometía y su estética de tonos difuminados casi la sitúa más cerca a los estetas del porno chic que a los trabajos de Bruce Seven o John Stagliano.

Aunque quizás sea con la siguiente escena con la que más logre aproximarse a estos cánones.

El blowbang que protagoniza junto a tres afortunados encapuchados es un buen punto a favor para el espectador. El juego del morbo, la inclusión de una pequeña intro, el uso de una iluminación más oscura o la búsqueda continua de planos cortos logran dar un impulso al film, aunque por desgracia la recta final del film no seguirá por esta línea.

Un lésbico de lo más ramplón junto a Aiden Ashley, no hay que olvidar que es la otra chica de contrato de Axel Braun Productions, y una escena de masturbación final en un paisaje de lo más lírico rodeada de verdes árboles y el sonido del agua cayendo terminan por componer una obra que lleva a preguntarnos ¿Esto es gonzo?

Riley Solo

No creo que sea el momento ni el lugar de entrar en estas disquisiciones, pero no puedo menos que dejar el apunte de que realmente, por muy amplios que sean los estándares en los que se mueve el cine gonzo, esta obra queda muy alejada de los referentes habituales del género.

Quien leyendo las declaraciones previas de su protagonista o su director esperase que Riley Steele se pasara al lado oscuro del porno con esta película está muy equivocado.

No quiero con ello decir que Riley no luzca bien o no se entregue en sus escenas, lo cual sería directamente mentira, pero si no se es un fan irredento de su trabajo, no se perderá nada por dejar pasar esta obra en espera de otras de mayor enjundia.

Por ahora tocará seguir esperando que verdaderamente Riley se pase al gonzo.

JM Ray

Riley Goes Gonzo

Riley poster

Distribuida por: Wicked

Año: 2014

Director: Axel Braun

Cast: Riley Steele, Erik Everhard, Toni Ribas, Ramón Nomar, Aiden Ashley, Dane Cross, Evan Stone, John Strong