Resulta curioso con el paso del tiempo revisar los análisis que se hacían hace unos años acerca del futuro de nuestro porno. En Junio de 2003 publicábamos este artículo, del que puden extraerse verdaderas perlas.

“Sin compararnos con Estados Unidos, donde todo alcanza otra dimensión, España tampoco ocupa un lugar preeminente en el escalafón europeo. El problema, dicen, es que el consumidor está más acostumbrado al alquiler de los títulos que a la compra, con lo que el número de copias vendidas no es significativo en muchos casos.

Y, según las compañías, la magnitud del proyecto que se afronta tampoco tiene un peso determinante a la hora de impulsar las ventas; es decir, puede que de una superproducción se vendan 1000 copias más que de un gonzo de escasos medios, pero teniendo en cuanta que el presupuesto puede ser el triple, las empresas piensan, en muchas ocasiones, que no les compensa abordar este tipo de trabajos.”

Como podemos ver, en España nunca se han vendido muchos títulos, ni antes ni ahora. La principal diferencia es que el videoclub era, anteriormente, la salvación de muchas compañías (y el que ganaba más dinero con el porno), pero la llegada de internet ha hecho que el alquiler no tenga mucho sentido y, todos, compañías y videoclubes, han terminado por pegarse un castañazo de considerables dimensiones. Pero hay más.

“La política que se sigue al respecto es la de impulsar estas producciones de alto presupuesto como bandera de la compañía, dotándolas de una fuerte promoción, aún a sabiendas de que no tendrá una gran repercusión comercial. El objetivo es crear “imagen”, “status”, como se le quiera llamar. Demostrar que son capaces de llevar a cabo trabajos de alto nivel con la elite de los actores y actrices.”

Conrad SonAlex Romero


Aquí tenemos la génesis de otro patinazo monumental. Tres años después de publicarse esto, Thagson se lanzaba a una aventura tan romántica como efímera, “La movida X”. Películas con grandes medios y presupuesto, que más que tener un objetivo artístico o comercial, escondían un intento de liderazgo en el sector, motivado por la antigua rivalidad existente entre Xavier Torres (Thagson) y Salvador Diago (IFG).

A continuación, se hacía un resumen de las empresas que producían en España: IFG, Aleluya Films (productora de los Lapiedra respaldada por Elephant Channel), Interselección, Conrad Son Company y Xcanal. Pare usted de contar.

Y es que, aunque hemos hablado de producción, la clave es la distribución. IFG, Elephant Channel, Serenna, Papillon, Import Kareva y Thagson Video son las que cortan el bacalao principalmente. Y el producto que no entre en este circuito tiene muy complicada su salida al mercado.

Por supuesto, todavía son muchos los que, con dinero fresco en el bolsillo y ganas de comerse el mundo, graban alguna película con un reparto estelar y cuando llegan, orgullosos, a la distribuidora, comprueban que en la mayor parte de los casos no les dan por ella ni la cuarta parte de lo que les costó.”

Cierto es que bastantes de esas empresas siguen teniendo una posición fuerte, pero más por inercia y contactos que por adaptación a los nuevos tiempos. Cabría preguntarse qué futuro tienen algunas de ellas, viendo lo distinto que es el panorama actual al de hace 7 años.

IFGPor otro lado, cada vez son menos, afortunadamente, los que se lanzan a aventuras suicidas en la producción de una película, pero el pecado no ha cambiado mucho.

Ahora lo hacen en internet, sin un conocimiento mínimo del medio y sus particularidades.

Internet ha eliminado ese cuello de botella que era la distribución, pero eso no significa que cualquier cosa será rentable en la red.El negocio es bastante más complejo y lleva un  tiempo conocerlo.

Para terminar, llama la atención que la receta que proponíamos se ha cumplido a medias. Con motivo del “boom” Celia Blanco del momento se decía que lo que el público en realidad demandaba era

“Estrellas españolas. La gente quiere ver a chicas con las que pueda cruzarse por la calle[...]quiere verlas hablar español. Verlas en revistas. En la televisión. Desearlas. Y desearlas aún más porque no son algo exótico ni imposible”

Hoy tenemos más chicas españolas que nunca. Pero muy pocas estrellas. ¿La receta era equivocada o no hemos aprendido nada en todo este tiempo? ¿Alguien piensa que chicas del nivel de Celia o Lucía Lapiedra volverán a salir mientras se paguen 300 euros por escena?

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