Porno absurdo desde Japón

Cuando nos referimos a los japoneses como esos locos bajitos no creo que nos falte razón. Decir que su cine porno es cuanto menos imaginativo es quedarse muuuuy corto y ni tan siquiera nos acercaríamos mínimamente a la realidad. Si nos adentramos en ese mundo de píxeles y gemidos imposibles, encontraremos todo un universo de películas en las que tiene cabida absolutamente cualquier extravagancia que imaginemos.

Durante los últimos tiempos este esforzado reportero se ha lanzado a una campaña de investigación que ríete tú de Mercedes Milá y su equipo. Introduciéndome hasta lo más profundo del porno nipón he ido recolectando una serie de películas que considero imprescindibles para comprender realmente hasta donde llega la imaginación de los japoneses. Películas de una originalidad y absurdez tal que desde nuestra perspectiva hubiera sido imposible siquiera pensar en llevar a cabo. Y es que para poner a nuestro alcance según qué cosas, me reafirmo en que no se puede estar muy bien de la azotea. O eso, o ser japonés.

Daddy Quiz Daughter Sex

Empezamos fuerte. Vale que el subgénero violación frente a padres impotentes ya de por sí da mal rollo, pero en verdad es algo demasiado estándar para los gustos nipones y no podían quedarse sólo en eso. Así que se ve que un día mientras veían la versión nipona de “Saber y Ganar” se les encendió la bombilla sobre cómo darle una vuelta de tuerca al asunto.

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¿Y si el padre debe someterse a un concurso de preguntas tipo trivial en el que si falla violan a su hija frente a él? ¡Bingo! Et voilá, dicho y hecho. En “Daddy Quiz Daughter Sex” cuantas más preguntas fallan los preocupados progenitores más castigo reciben sus adorables hijitas. Y por cierto, que también hay premio si aciertan, poder ser ellos los abusadores.

Anna Amamiya Anime Idol

Que los japos tienen gustos digamos que raritos no debe sorprender a nadie. Personalmente durante esta investigación he visto cosas que no creeríais, y no, no me refiero a naves ardiendo más allá de Orión, me refiero a cosas como esta cinta donde su protagonista es Anna Amamiya, una actriz mitad real mitad anime que es todo un fenómeno de masas en Japón y Taiwan.

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Una chica de cuerpo explosivo ataviada con una máscara de personaje de anime. La fusión perfecta entre dos mundos. La pena, que se dedica al gravure (modelaje erótico) y enseña poca cosa.

Tokyo Manko Pussy

Intentar explicar esta película en pocas palabras es realmente difícil. Imaginad un parque con su césped, sus árboles, sus corredores de running, sus paseantes de perros y decenas de chicas tumbadas en unos impolutos expositores blancos con las piernas abiertas listas para recibir al primero que pase por allí. ¿Soys capaces? Pues ya tenéis el argumento de “Tokyo Manko Pussy”

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Supuestamente la película no deja de ser un concurso en el que gana quién logre hacerle un squirting a alguna de las chicas, para lo cual hay todo un equipo de TV grabando la escena, entrevistando a los atrevidos participantes y dando buena cuenta de todo lo que sucede en tan idílico paraje. El resultado no está mal, aunque eso sí, la caratula sigue siendo de lo mejorcito que he visto nunca.

World’s Kinkiest Nude Library Challenge

Dentro del porno japonés podemos encontrar una subcategoría completamente dedicada a lo que podríamos denominar situaciones vergonzosas y lo cierto es que esta cinta lleva las posibilidades del género hasta sus límites más insospechados.

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Varias chicas se desnudan en una biblioteca pública y deben llevar a cabo las tareas más humillantes antes los atónitos usuarios del lugar. ¿Hasta dónde llegarán las chicas? ¿Cómo reaccionan los lectores cuando una chica en pelotas comienza a refregarse contra ellos? La respuesta a esas y muchas otras cuestiones, en “World’s Kinkiest Nude Library Challenge”.

Homeless Japanese Old Women Gang Bang

Ésta es para estómagos fuertes. Vale que lo de rodar con mendigos no es algo nuevo. Rocco Siffredi hace más de 20 años ya puso a disposición de Sandy Balestra a toda una legión de ellos para protagonizar un infame gang bang. Pero, ¿y si fuera al revés? ¿Y si en vez de mendigos fueran mendigas?

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Pues sí, se ve que en Japón hay a quien le pone eso de ver un gang bang protagonizado por algunas de las féminas menos agraciadas que servidor haya visto en la vida. Aunque en verdad, decir que son poco agraciadas físicamente es de un eufemismo digno de María Dolores de Cospedal hablando de despidos en diferido. Con un estilo directo, de documental, el director recolecta a cinco atrevidas mujeres de dudosa higiene, para protagonizar algunas de las escenas más bizarras nunca vistas. Imprescindible.

Hypertrophy Genitals Girl

Para el final me he reservado la joya de la corona, la película que cambiará vuestras vidas y que os demostrará que los japos no es que estén locos, es que viven en un universo paralelo.

Para los fans de la serie B, o más bien Z, el gore y la casposidad extrema el nombre Noboru Iguchi debería deciros algo, o si no, seguro que al menos os suena el título de alguna de sus películas, como: “The Machine Girl”, “Robo Geisha” o “Mutant Girls Squad”. Locuras paridas por una mente más pa’llá que pa’cá que han alumbrado alguna que otra bizarra maratón en el festival de sitges.

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Pues bien, este prohombre, aparte de saciar nuestras ganas de sangre y miembros mutilados, también se dedica a saciar otras apetencias en su vertiente de director porno. Evidentemente, su obra porno tampoco es lo que pueda encuadrarse dentro de lo estándar y en concreto esta película que os traigo es simplemente el despiporre hecho sexo.

Chicas con penes gigantestos, colegialas, extraterrestres, hombres plateados con penes en la cabeza, lucha de penes, mega vaginas,… Y todo ellos protagonizado por Tsubomi, una de las mayores estrellas del porno japonés.

Y mejor paro ya, que no quiero poneros los dientes demasiado largos, eso sí, sólo os diré que si no las conocíais no sé que hacéis que no habéis cerrado ya esta página y os habéis lanzado en su busca. ¿A qué esperáis?

Bye.