Manual de supervivencia

Dentro de unas pocas semanas, se cumplirán diez años del nacimiento de esta web. Se dice pronto, pero diez años, pulsando el día a día de la industria porno, es mucho tiempo.

En ese tiempo, he tenido oportunidad de ver y aprender muchas cosas, hasta el punto de que, sin ser de los más veteranos del sector, sí que llevo en él más que la mayoría.

Diez años dan para conocer épocas de bonanza y otras de necesidad, para estar unas veces más arriba y otras más abajo, para trabajar con unos y otros, pero sobre todo, para cometer muchísimos errores. En eso es en lo que consiste la experiencia.

Y como resultado de la misma, he sacado varias conclusiones. Una de ellas es que, cuando destacas, siempre recibirás ataques, otra, la competencia es buena porque te obliga a mejorar, una más, no pongas la zancadilla a nadie porque mañana puedes necesitar de él, y sobre todo, la principal: en esto no hay buenos ni malos absolutos, más bien lo que hay son intereses coincidentes o confrontados.

Pero también he aprendido algo más: lo que sí existen son actitudes correctas e incorrectas, y por desgracia, el porno se renueva con tanta frecuencia en sus protagonistas, que lo que más abundan son estas últimas.

Si lo piensas es lógico. A quien se equivoca mucho o toma demasiadas actitudes equivocadas, las cosas le suelen ir mal, y en ese punto, el camino fácil es coger los bártulos y marcharte.

Sólo unos pocos permanecen, y éstos son los que, o bien tomaron las actitudes y decisiones adecuadas, o aprendieron de la experiencia y aplicaron ese conocimiento para modificar su conducta. Yo me considero de éstos últimos.

Por eso, porque alguien como yo, que se ha equivocado tantas veces, todavía sigue aquí, es por lo que me queda un mínimo resquicio de esperanza con respecto al porno español. Porque, desde luego, si mi esperanza dependiese de lo que vemos día a día, el futuro sería desolador.Pero siempre se está a tiempo de reflexionar y echar marcha atrás.

La guerra de guerrillas que se viene desarrollando en las trincheras de nuestro porno, tiene un solo ganador posible. Quien no está en ella.

Esto es algo que afirmo categóricamente y me atrevo a poner por escrito para que pueda leerse dentro de unos años, en el momento en que las empresas involucradas vean con estupefacción, que un tercero les ha quitado ese liderazgo por el que tanto pugnan.

Todas las guerras tienen efectos colaterales, aunque los que combaten en ellas no tomen conciencia de ello. Con la exposición pública de sus trapos sucios, se genera crispación, división, malestar en artistas y webmasters, se impide el desarrollo de eventos sectoriales, en fin, un largo etcétera de consecuencias que afectan a terceros y que a nadie parecen importar.

Lo de la bipolarización del sector no es algo que venga de nuevas. Cuando llegué, hace 10 años, eran IFG y Elephant Channel quienes peleaban por la supremacía. Luego IFG y Thagson. Después Cumlouder e IFG. Ahora Cumlouder y Actrices del Porno.

¿Nadie ve aquí un patrón?Porque yo si lo veo. Quien entra en guerras absurdas, termina abriendo la puerta a que un tercero, ocupe su lugar.

No me corresponde a mí emitir opinión acerca de quien pueda tener o no razón, o sentirse legitimado para atacar al de enfrente. Simplemente, me limito a recordar lo que he aprendido en estos diez años. No se trata de buenos y malos, se trata de intereses coincidentes o confrontados.

Y en cuanto a actitudes correctas y actitudes erróneas, por mucho daño que nos puedan hacer los demás, la postura más inteligente siempre es dejarlo pasar y mirar adelante. Tratar de ser más listo y mejor. Intentar llegar donde no llegan los otros.Buscar otras vías.

Quien haya seguido mi trayectoria sabe que mis enemigos no han sido pocos ni pequeños. Pero de los que en su momento me querían enterrar ya no queda ni uno que pueda hacerme daño. Sencillamente, porque al ignorarlos y seguir a lo tuyo, les quitas ese poder.

Puede que los implicados piensen que no soy nadie para dar lecciones.Pero basta mirar a quienes disfrutan de carreras más longevas en el porno para ver que jamás han entrado en batallas mediáticas ni se han enzarzado en descalificaciones públicas. No han caído en el desgaste de guerras sin sentido.

Max Cortés, Nacho Vidal, Toni Ribas, Conrad Son. Todos ellos ya estaban cuando empecé hace una década, y ahí siguen, en lo más alto. A quien no le valga mi ejemplo, que tome el de ellos.

Xuancar