Alguna vez ya he comentado que mi obsesión por el porno cada vez va más enfocada a lo que le rodea que a los vídeos en sí. No por casualidad, comencé mi colaboración en esta web hablando sobre la relación entre el porno y el cine convencional, para poco después tirarme a la piscina al escribir un par de textos sobre porno y música.

Llevaba un tiempo dándole vueltas a como poder continuar esta línea de artículos y mi primera opción fue unir el porno a mi otra gran pasión, el baloncesto. Pero como sobre esto tampoco es que haya gran cosa, pues me decidí a tratar la relación entre porno y letra impresa.

No voy a hablar aquí de esas revistas que tanto alegraron la adolescencia de más de uno, sino que voy a citar unos cuantos libros publicados en la lengua de Cervantes y que se han dedicado a glosar las glorias y vilezas de este género nuestro.

Y para empezar, pese a lo dicho arriba, voy a citar una revista, o mejor dicho, un fanzine. El “2.000 Maniacos” ha sido la referencia de toda una generación en cuanto a encontrar información sobre cine lisérgico e insano.

Por sus páginas han pasado personajes como Sandra Uve, Rubén Lardín, Paco Gisbert o Pedro Calleja, pero si hay un nombre que ha destacado, ese es el de su fundador y director, Manuel Valencia.

manolovNo voy a entrar a valorar la calidad de los trabajos de Manolo, pero sin duda, primero desde su fanzine y luego como director de la colección Serie B de Midons, muchos de los textos que han tratado el cine sicalíptico en España han llevado su sello.

Él mismo se encargó de elaborar la primera “Videoguía X” que apareció en este país, tras el cual llegaron un segundo volumen de dicha guía y una colaboración con Eduardo Guillot para narrar las andanzas de Traci Lords. Todos ellos editados por la citada Midons.

En el terreno de las colaboraciones también nos dejó una con Sergio Rubio de la que surgió su “Breve historia del cine X” y otra con Paco Gisbert en “Exxxpaña”, libro bastante criticado en su momento y que supuestamente venía a ser la obra definitiva sobre el género en nuestro país.

manolo y pacoSeguramente sea el señor Gisbert el crítico pornográfico más reconocido de este país. Ya ha llovido desde que publicase “Fantasías de noche(un libro perfecto para iniciarse en los clásicos del porno) bajo el seudónimo de Frank Lasecca, desde entonces ha abandonado el anonimato y se ha hecho un nombre habitual en diversos medios mainstream como Interviú o La sexta.

Aparte de la nombrada colaboración con Valencia, no hace mucho volvió a saltar al primer plano al publicar “Gerard Damiano: el pornógrafo indie”. Una biografía sobre el director de “Garganta profunda” que supone su último trabajo hasta el momento.

casto-pacogisbertPara matar el gusanillo mientras esperamos su siguiente publicación, podemos seguir disfrutando de sus textos ya sea en su web o en la mítica Cartelera Turia, lugar del que surgió otro de los especialistas del género en nuestro país.

Casto Escópico ha quedado en un segundo plano con respecto a su compañero, pero aún así, también se atrevió en el mundillo editorial al escribir “Sólo para adultos: historia del cine X”, el cual creo que no hace falta comentar de que va, ¿no?

Por otra parte, desde el desaparecido FICEB, se intentó que la letra impresa no quedara fuera de esa propagación de la cultura pornográfica que tanto se propugnó desde la organización. Para ello, crearon una colección titulada Cuadernos Tóxicos en la que se editaron un par de volúmenes dedicados a dos figuras imprescindibles: “John Leslie” de Ramón Llubiá y “Joe D’Amato” de Rubén Lardín.

Aunque como veréis no estoy queriéndome detener mucho en comentar autores y obras (bastante pesado es ya esto como para que encima soportéis mis filias y fobias) con uno de estos dos sí voy a hacer un inciso.

Y es que quiero que quede claro que Rubén Lardín es seguramente el mejor escritor que se ha acercado a nuestro género. Alguien que sabe como enganchar al lector a base de guiños cómplices y un lenguaje muy cercano y cuyas obras transpiran sapiencia a través de los lomos.

También desde dentro de la industria surgió “Porno para mujeres” de Erika Lust. Una obra que supone la expresión en papel de los pensamientos que la directora sueca tiene sobre el cine porno.

erika lustTodos estos libros han sido escritos por autores con una gran relación con el triple X. En mayor o menor medida todos han perdido su tiempo intentando ilustrarnos de manera habitual en relación a este género.

Pero no todos los libros sobre el género están escritos desde dentro, sino que también hay un par de nombres de periodistas mainstream que se han atrevido a incursionar en este campo.

Curiosamente tanto Jordi Costa en “El sexo que habla” como Eva Roy en “Mi lado más hardcore” eligieron las entrevistas como punto principal sobre el que apoyar sus obras. Desde Rocco Siffredi hasta Holly One, pasando por María Bianco o Terri Summers, en sus páginas podemos leer lo que piensan, opinan y sienten muchos de los protagonistas de nuestra industria.

elsexoque hablaAntes de que desespere el lector ya digo que estamos entrando en la recta final del artículo y para este momento he querido dejar todas aquellas obras de carácter autobiográfico que componen el grueso de la producción dedicada al porno.

Si de los libros que he ido nombrando desde el comienzo del texto soy el orgulloso poseedor de un buen número de ellos, de estas biografías sólo tengo una. Por que por mucho que me intenten convencer, el atractivo de leer las idas y venidas de Anastasia Mayo, Celia Blanco o Lesly Kiss pues como que no me atrae en demasía.

nacho-evaroyTampoco tengo el libro dedicado a Nacho Vidal (aunque éste al menos lo leí de gorra en el Fnac) o el pionero del género en el que Linda Lovelace narra sus aventurillas. La única biografía que está en los estantes de mi habitación es la de Jenna Jameson. Y es que qué se le va a hacer, uno es mitómano y la de Las Vegas alumbró con su presencia muchas noches solitarias.

Así, recordando a la otrora gran estrella del porno americano, doy por concluido el texto, el cual como siempre se ha alargado más de la cuenta y yo sin saber por dónde cortarlo. Por eso, antes de que Xuancar me pegue un toque de atención, prefiero despedirme hasta próximos artículos.

Bye.

J.M Ray

6 Responses

  1. Xuancar

    Para nada, Ray. De hecho resulta tan interesante que se hace corto al leerlo. No hubiese estado mal entrar un poco más en profundidad y publicarlo en dos partes. Enhorabuena de cualquier modo, tus textos son de lo mejorcito de la web (sin duda bastante mejores que los míos :-) )

    Responder
  2. Albert Sanz

    La biografia de Jenna es apasionante por comoe sta contado, pero no olvidemos que Neil Strauss está detras, célebre periodista de la Rolling Stone y autor de la biografia de Marilyn Manson.
    Gran artículo por cierto!

    Responder
  3. Ray

    @Xuancar: como te dije esto es una versión 2.0 del artículo. En el original, yo mismo veía que me iba por las ramas demasiado rápido a base de poner a caldo a Eva Roy o de enrollarme de mala manera hablando sobre las vidoguías de Manolo Valencia.

    Y por Dios, si me dices esas cosas sobre mis textos me lo voy a acabar creyendo y no puede ser. Que la autocrítica y yo tenemos una gran relación tal y como está ahora mismo, jejeje.

    @Oscar: Ese va para la segunda parte del artículo junto al libro de los consejos sexuales de Torbe. De verdad qué hay lectores que pagan por estas cosas?

    @Albert: la biografía de Jenna se la he prestado a algún amigo totalmente ajeno al mundillo y todos, sin excepción, se la han leído de unt irón. Muy, muy entretenido.

    Responder
  4. Susana Fortin

    Excelente Ray. A mí me encanta Paco Gisbert!

    — 0 —

    Oscar: contigo no puedo evitar la carcajada, jajaja.

    — 0 —

    Ya me hacía falta visitar el banner! Gracias Xuancar.

    xoxo

    Responder

Hacer Comentario

Su dirección de correo electrónico no será publicada.