La polémica envuelve al Salón Erótico de Galicia

El que debía ser uno más de los múltiples salones relacionados con el porno que se celebran en nuestras tierras, ha terminado saltando a la primera plana no por lo allí vivivo, sino por desgracia, una vez más, por una nueva muestra de ese cainismo que asola el porno de nuestro país.

El Salón, organizado por Conrad Son, había sido promocionado bajo el nombre oficial de Salón Erótico de Galicia, pero dicha denominación está registrada legalmente por Juli Simón. El director de Profei, empresa encargada de organizar el SEB y otros tantos eventos a lo largo del año, ya había intentado asentarse en tierras gallegas hace años celebrando dos ediciones del Eros Galicia/ Salón Erótico de Galicia.

A consecuencia de esto, Juli Simón solicitó por vía judicial la paralización del evento antes de su apertura como medida cautelar, aunque finalmente se desestimó esta medida. Por su parte el equipo de organizadores del Salón actuó con celeridad cambiando el nombre a última hora por el de Paixxón Galega, aunque lo hicieron según ellos por una mera estrategia de márketing.

Paixxón

Juli Simón ha declarado en una conocida página web lo siguiente: “Yo apoyo la lucha contra la piratería en internet, y también lucho contra los que se quieren aprovecharse del trabajo ajeno y usan fraudulentamente una marca registrada. No es lo mismo empezar un evento partiendo de cero que usar un nombre en el que se ha invertido mucho dinero y que ha tenido gran impacto.”

De todos modos la polémica no está cerca de terminar, ya que actualmente hay presentada una demanda, ya admitida a trámite, contra el patronato de la Fundación Ferias y contra la empresa que organiza el salón erótico, en la que se exige daños y perjuicios por el uso del nombre que tiene registrado.

En declaraciones a La Voz de Galicia, Juli Simón indica que no puede calibrar con exactitud a cuanto puede alcanzar la indemnización pero que “En todo caso mucho más dinero del que van a ganar con el salón, seguro”.