Ganar a toda costa

Este pasado Sábado, cuando me disponía a twittear las clasificaciones de los Premios Galaxy, me percaté de que algo no marchaba correctamente. Los votos habían crecido enormemente en algunas categorías y el orden había variado de forma sustancial.

Hasta el Lunes no tuve oportunidad de contactar con el programador, a quien le hice saber de mis sospechas, y una vez comenzamos a revisar las votaciones, observamos que efectivamente, había un patrón de votación que se repetía una y otra vez.

Estos votos tenían varias características en común. Procedían de cuentas de correo desechables, que se crean en unos pocos segundos, y favorecían una y otra vez a la misma artista.

Si, también muchos de esos votos habían sido realizados en otras categorías, pero el estudio detallado de las votaciones nos llevó a la conclusión de que en estos casos se trataba de maniobras de distracción para que no pudiese identificarse a la principal beneficiaria de estos votos.

En vista de todo esto, consideré que la única forma de no falsear los resultados finales era eliminar todos aquellos votos que procedían de este tipo de emails. Darlos por válidos sí hubiese sido una verdadera injusticia para quienes habían jugado limpio.

Posteriores comprobaciones me llevaron a confirmar mis sospechas con respecto al autor/es de estos hechos. No tengo la más mínima duda de quien se trata, mis dudas más bien se centraban en si publicar o no su nombre y proceder a la descalificación. Porque la gravedad del asunto es mucho mayor de lo que a primera vista podría parecer.

galaxyawardssiteAl eliminar esos votos, no sólo han logrado crear una sombra de sospecha sobre la posible manipulación de resultados, sino que a su vez, han destrozado las ilusiones de algunas compañeras, que de repente, se han visto privadas de la posibilidad de estar en la final que ya acariciaban.

Y yo me pregunto. ¿Hasta donde llega el ansia de reconocimiento en algunas personas? ¿Tan triste es su existencia o tanto vacío interior tienen que están dispuestos a ganar a toda costa sin importarles las consecuencias de sus acciones?

¿De que sirve alcanzar un puesto en la final que el público no te ha otorgado con sus votos sino que uno ha conseguido utilizando el juego sucio? ¿A quien engaña si no a sí mismo?

Si bien barajé la idea de la descalificación o la de publicar la identidad de los responsables de tal desaguisado, por ahora he decidido no ejercer ninguna de esas acciones.

Primero porque si tal descalificación se produjese, otros, tan ruínes o más, podrían tratar de eliminar competidores/as con una maniobra semejante. Segundo, porque publicar su nombre supondría, de hecho, hundir la carrera de esta persona, a quien todos en el sector, desde ese momento, señalarían como tramposa.

galaxyawardssite2La votación por internet nunca será perfecta, y pese a ello, siempre trataremos, año tras año, de seguir mejorando los sistemas de elección y el control sobre estos.

Pero más que el daño causado a la credibilidad de los premios (quienes crean que hay tongo lo continuarán defendiendo por más pruebas que se pongan ante sus ojos) me preocupa la poca consideración con compañeras de profesión que no merecían tal castigo.

Que todos tengan muy claro que  pretender ser más listo que los demás, puede salir muy caro. La última palabra no se ha dicho aún, y no me temblará el pulso si tengo que cargarme de un plumazo a cualquiera que trate de falsear los resultados con maniobras poco éticas.

Quien asuma el riesgo de intentar falsear los resultados a su conveniencia, deberá asumir también las consecuencias que conlleve.

Xuancar