Contracorriente

Afortunadamente, aún quedan personas capaces de emitir una opinión contracorriente, lo cual es muy saludable en esta sociedad de lo políticamente correcto.Una de ellas es José María Ponce, a quien, desde el impermeable que te dan los años, le resbala bastante todo lo que se pueda decir sobre él.

Estos días, ha habido cierta controversia a cuenta de un artículo suyo firmado en las páginas de Pornoticiero, en el que Ponce desnudaba la realidad de un porno actual que tiene más de negocio que de arte o glamour.

Las reacciones, a mi juicio, han sido desmedidas, con intentos de menospreciar su figura, ataques personales, descalificaciones, y hasta el disparate de comprobar como hay a quien se permite dar lecciones al que ha sido el padre del porno español. Por algo se dice que atrevida es la ignorancia.

gisbert, nacho, ponceNo creo que nadie- se llame Ponce o como quiera que se llame- merezca ser masacrado por emitir una opinión que además, resulta bastante objetiva. Lo que dice Ponce no es más que, hoy en día, prima el aspecto económico sobre cualquier consideración artística, y eso es una realidad en muchos casos.

Si Ponce hubiese estado en el porno por pasta, habría hecho más que ninguno, pero no era eso lo que le atraía del género, por tanto, reivindicar aquello por lo que Ponce se sintió atraído del porno no es ni un disparate ni un crimen.No veo porqué cada vez que se menciona la faceta artística del género tiene todo el mundo que salir a atacar a quienes la defienden.

Hay una diferencia fundamental entre el porno de antes y el actual, y es que el de ahora, en líneas generales, podría haberlo hecho cualquier director de la, llamémosle, vieja escuela. El de antes, no todos los que están ahora hubiesen sido capaces de llevarlo a cabo con dignidad.

ponceOtra cosa es que uno quiera vivir anclado en el pasado y pida la desaparición del porno tal y como está montado actualmente. Pero yo no veo que Ponce diga que haya que fusilar a nadie, y que debería volverse a los orígenes, porque resulta evidente que el anterior modelo ya no es válido hoy en día.

Deberíamos aprender a asumir que a no todo el mundo tiene porque gustarle el porno actual igual que a mucha gente de ahora no le pone el que se hacía antes.

No pasa nada. No se acaba el mundo. No hay porque insultar, atacar o menospreciar. Y mucho menos a una persona sin la cual, nada de lo que existe ahora existiría.

Así que, mejor dejemos de dar lecciones a quien, por experiencia y bagaje cultural, todavía podría darnos muchas. El día que alguno de nosotros pueda presumir de haber hecho por el porno español (no por nuestro bolsillo), lo que ha hecho Ponce, podremos hablarle de tú a tú.

Mientras tanto, un poquito de respeto, por favor.

Xuancar