Be creative, my friend

La frase os sonará, seguro. Bruce Lee decía en aquel famoso anuncio de TV que había que ser agua, adaptarse al entorno, como forma de lograr el éxito. Yo la he modificado un poco, pero mantiene gran parte del fondo.

Viene esta reflexión a cuento porque, preparando la que será la nueva edición de los Galaxy Awards, me he dado cuenta de la tremenda competencia que existe en España a nivel de producción. Más de una veintena de personas y empresas andan embarcadas en algún proyecto, y no parece posible que todos ellos puedan acabar triunfando a raíz de lo reducido de nuestro mercado.

Por eso, los que lo consigan, deberán hacerlo a base de hacer muchas cosas muy bien. Y una de esas cosas deberá ser la promoción, porque por muy bueno que sea tu producto, nadie va a comprarlo si no logras atraer sobre él un mínimo de atención por parte del público.

Atraer la atención es el paso inicial para que la cadena de acontecimientos tenga lugar. Todo el mundo quiere vender su producto, pero la venta se produce tras un proceso mental que lleva al consumidor al convencimiento de que pagar por aquello, le compensa. Si no pulsamos el botoncito de la atención, ese proceso nunca se inicia.

Pero ¿Como lograrlo sin morir en el intento? No todo el mundo dispone de grandes presupuestos ni puede permitirse costosas campañas.

Harlem ShakeMi particular versión de esta filosofía del maestro Bruce Lee, aplicada al mundo del porno, es que hay que ser creativo en la promoción. Y para esto no hacen falta grandes presupuestos, sólo algo de imaginación, un poco de descaro, y mantener los ojos y los oídos abiertos.

La mejor prueba de ello me la he encontrado esta mañana en mi periplo por Twitter, donde he visto como un grande y un pequeño, buscaban este objetivo de un modo distinto, pero igual en el fondo.

Cumlouder apuesta porque su producto se relacione con el humor. A Bel Gris le gusta hacer el personaje de payasete. Uno tiene un planteamiento ambicioso de proyección internacional, el otro se conforma con rentabilizar sus videos en Tetatita.

Pero con una cámara de vídeo, y echándole buenas dosis de humor, ambos son capaces de conseguir su cuota de atención a coste cero, que es el objetivo que, estoy seguro, ambos perseguían. O quizás no, y sólo querían divertirse haciendo un poco el tonto.

Da igual, porque al final el resultado es el mismo.Por lo menos, en lo que se refiere a mí, han conseguido sacarme una sonrisa. ¿No es un gran comienzo en la forma de relacionarse con el consumidor?

Xuancar