1-J: reflexiones y conclusiones

Ya pasó la fecha que tan activamente hemos estado promoviendo desde este sitio a lo largo de las últimas semanas. El 1 de Junio es historia y ahora toca hacer balance de los resultados y reflexionar acerca de todo lo acontecido en relación a esta campaña.

Si esto fuesen unas elecciones, la lectura sería la que todos los partidos políticos hacen: un éxito total. Pero engañarse de poco sirve, así que lo más indicado es hacer una valoración de lo bueno y lo malo que podemos extraer de esta iniciativa.

El aspecto positivo principal ha sido que la campaña del 1 de Junio ha sido recogida ampliamente en otros webs y blogs. También que algunas personas se han involucrado a fondo en su difusión, a pesar de tener poco o nada a ganar. Pero el principal aspecto que me atrevo a reseñar es que, por una vez, no ha habido zancadillas.

Cierto es que tampoco había mucho de donde agarrar, pero el hecho de que por una vez parte del sector se haya unido sin que otros se preocupasen de poner palos en las ruedas, es una buena noticia.

campaña

Sin embargo poco más podemos reseñar como positivo. Por desgracia, los aspectos negativos parecen haber tenido un mayor peso en esta ocasión a la vista de los resultados.

Y es que la movilización del público ha sido poco significativa. Ya no se trata tan sólo de que el grupo de Facebook alcanzara sólo 1300 componentes -una cifra objetivamente muy pequeña-, sino que puede decirse que ni siquiera la mayoría de estos cumplieron con su compromiso de pagar por porno en la fecha señalada.

¿Por qué? Las razones tendrían que ser analizadas con datos objetivos, pero a falta de encuestas que nos puedan dar una información real, yo me atrevo a exponer mi propia teoría al respecto.

Aun a riesgo de equivocarme o de que alguien pueda sentirse molesto, mi hipótesis es que la desidia del público no ha sido más que un reflejo de la actitud generalizada del sector.

Salvando excepciones, la postura de la mayoría ha estado lejos de ser activa y de implicarse plenamente. Más bien podría decirse que ante la repercusión de la propuesta, la idea de quedarse fuera si “sonaba la flauta” era poco apetecible, y por eso muchas de las adhesiones no han dejado de ser puramente testimoniales. Que siempre es mejor que la no adhesión, cierto, pero que no es suficiente.

La conclusión es clara. Si el público detecta que al tema no se le da la importancia debida, no se involucra. Lo cual por otro lado es de una lógica aplastante, ya que si quienes tienen más a ganar no son capaces de hacer el mínimo esfuerzo, es razonable que a quienes se les demanda respuesta tampoco lo hagan.

¿Y tú que piensas?

De cualquier forma esto no deja de ser una interpretación particular de los resultados de la campaña del 1 de Junio.

Sería interesante conocer otras opiniones y responder a muchas preguntas que se plantean: ¿Crees que merece la pena una campaña asi? ¿Qué piensas que ha fallado? ¿Cuales son los motivos para que la campaña no haya tenido una mayor penetración o seguimiento? ¿A qué nombres propios echas de menos en el soporte a una iniciativa de estas características? Lo que se ha hecho, ¿Ha resultado suficiente? ¿Cómo mejorarías la idea?

Lo que resulta evidente es que si el próximo año se realiza una campaña similar, no podrá hacerse a remolque de una web en particular. La idea ya está en el aire, y si queremos que el año que viene tenga un reflejo real en los ingresos del sector, toca hacerlo de un modo distinto. Con una implicación activa y continuada por parte de todos.

De otro modo, habremos dejado pasar una buena oportunidad para convertirla en una idea sin fruto.

Xuancar